¿Y tus amigos?

Rafael Álvarez Cordero-¿Y tus amigos?

¿Y tus amigos?
Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta.
 R.W. Emerson
Mi querido viejo: desde que yo era pequeño mi padre me habló de la importancia de los amigos: “¡Qué bueno que tienes muchos amiguitos!”, decía, “son y serán muy importantes en tu vida”.
Muchos años después encuentro que he tenido muchísimos conocidos, muchos compañeros y muy buenos amigos, y esta distinción es importante porque seguramente tú, querido viejo, has encontrado en tu vida cientos, tal vez miles de personas que has tenido que conocer y tratar; de esas, muchas habrán sido compañeros tuyos en la escuela, en la universidad, en tu trabajo, en tus viajes, etcétera, pero de todos ellos hay algunos, pueden ser muchos o no, que se han convertido al paso del tiempo en tus buenos amigos.
Y si es así, querido viejo, dale gracias a la vida, porque un buen amigo es más que un hermano, porque sin compartir los genes, comparte su vida, sus sentimientos, sus afectos, sus ideas, con más profundidad que un hermano o un primo.
Pero, además, yo siempre he pensado que la amistad, la amistad verdadera, es como una planta que se debe cultivar con esmero, se debe cuidar con cariño, se debe podar cuando sea preciso y se debe disfrutar siempre.
Tú sabes bien, querido viejo, que un buen amigo no es el que siempre piensa como tú y siempre está de acuerdo en lo que tú piensas o lo que tú haces; un buen amigo es aquel que es capaz de escucharte sin creer que tiene derecho a dirigir tu vida; un buen amigo es aquel que sabe disentir sin ofenderte y sabe encontrar el momento para decir lo que piensa de tal manera que la relación perdure; un buen amigo es aquel al que no le tienes que ocultar nada porque te conoce con el corazón; es el que tiene la misma alegría al verte después de años, como si te hubiera visto apenas ayer; un buen amigo es el que comparte ideas, gustos, alegrías y también penas y sufrimientos.
Y lo interesante es que, desde el punto de vista químico, la relación de amistad produce en el organismo sustancias como la dopamina, que produce sensaciones de amor y ternura, o como la fenilalanina, que genera sensaciones de optimismo y alegría.
Por eso se puede ver a los amigos en  un restaurante, o en un jardín, o en el hogar de uno de ellos, sonrientes, alegres, optimistas, riendo tal vez de chistes que han sido repetidos una y otra vez, pero que alegran sus corazones, recordando anécdotas de su juventud entre chascarrillos y risas; las hormonas de la alegría circulan por su sangre y eso además mejora la función del corazón y causa un bienestar general.
Por eso te reitero, querido viejo: procura a tus amigos, convive con tus amigos, disfruta con tus amigos, esa amistad será benéfica para ambos en salud y bienestar.
                *Médico y escritor
                Raalvare2009@hotmail.com
                www.bienydebuenas.com.mx



http://www.excelsior.com.mx/opinion/rafael-alvarez-cordero/2013/11/16/928963