Consejos para correr en cuestas


Consejos para correr en cuestas Tal vez vivas en una zona llana y encuentres las cuestas algo intimidantes cuando se te presentan. Tal vez estés pensando en ir a competencias que requieren estar preparado para las elevaciones del terreno. Para todos estos casos, van estos tips a tener en cuenta para perderles el miedo y afrontarlas como si nada. Afrontarla con la cabeza en alto Tu estado mental afecta todo lo que hacés al correr. Si mirás la cuesta con temor, estarás peleando con ella desde el principio. Por eso es mejor que cada vez que te topes con una, en un entrenamiento o corrida cualquiera, vayas a subirla descaradamente. Cuanto más te expongas a las laderas empinadas, y más estrategias vayas adquiriendo, menos temor te darán durante una carrera. Enfrentá el temor y transformalo en energía positiva. Disminuí el ritmo No hay que forzar al cuerpo a mantener el mismo ritmo que si se estuviera en el llano. Esto generará una fatiga y un malestar en los músculos que no ayudará al desempeño óptimo del corredor. En verdad, lo que se debe hacer es bajar el ritmo un poco mientras se sube de manera de resguardar a los músculos para el resto de la carrera. Controlá la postura Tenés que entrenar a tu cuerpo para que esté derecho tanto cuando vas cuesta arriba como hacia abajo. Mantené tus músculos centrales firmes, con la cabeza bien derecha mientras los hombros estén bien hacia atrás y tu pecho bien abierto. No dejes que tu postura se vaya hacia delante (que es lo más común). Controlá el largo de la zancada No intentes hacer zancadas más abiertas al subir una cuesta sino todo lo contrario: acortarla pues es más eficiente. Al bajar sí permitite más velocidad pero siempre con el paso corto, hasta que vuelvas al llano. Así podrás mantener un ritmo constante sin sobre exigir al cuerpo y quedar exhausto en vano. Mantené el ritmo de cuando vas cuesta abajo Si no tenés mucha experiencia en estas superficies, podrá darte algo de miedo la sensación de caída libre al ir cuesta abajo. No por ello debes ir frenando en cada zancada o bajar demasiado la velocidad. Con pasos cortos volverás a sentirte en control sin necesidad de caer en estos errores.
Consejos para correr en cuestas - Guía LAP