¡Viejo correlón!


Rafael Álvarez Cordero

No dejaré de correr hasta que muera; Dios mediante, seré el más viejo maratonista del mundo. Fauja Singh

Mi querido viejo: creo que todos los viejos debemos sentirnos orgullosos al saber la vida y hazañas de Fauja Singh; ¿quién es? se trata de un pequeño y flacucho niño que nació en Punjab, en la India, en el año 1911, tardó cinco años en aprender a caminar, y sus compañeros se burlaban de él por flaco y débil; poco a poco aprendió a hacer ejercicio y se dedicó a caminar y correr en el campo; fue campesino como sus padres, abuelos y bisabuelos.
Se casó, tuvo hijos y nietos, seguía laborando en el campo, y cuando murió su esposa, en el año 1992, él decidió comenzar a correr en serio a los 89 años, y en el año 2000 sorprendió al mundo cuando llegó al Maratón de Londres y lo terminó tranquilo y sonriente; y luego sobrepasó su marca en el año 2004; en  2011 se convirtió en la persona de más edad en competir en un maratón en Toronto, Canadá, al cumplir 100 años.
Fauja Singh, llamado también el Turbante Volador, formó un pequeño grupo, “Los Viejos Dorados”, con tres compañeros de entre 79 y 80 años, que han participado en carreras cortas, largas y maratones, y ahora, con 101 años, después de la carrera de Hong Kong, informó que ya no va a competir, pero seguirá corriendo; orgulloso y humilde, dice: “No dejaré de correr hasta que muera; Dios mediante, seré el más viejo maratonista del mundo”.
Sano, vegetariano, sonriente, este maravilloso viejo correlón encontró, tras la muerte de su compañera, la razón de su vida a los 89 años y sigue tan campante; creo, querido viejo, que es un ejemplo y un modelo que debemos seguir.
Tú me podrás decir, querido viejo, que “ya no estás para esos trotes”; Fauja tampoco lo estaba a los 89 años, y ya ves, recuperó la salud física y mental y se olvidó de enfermedades, achaques, pero sobre todo superó la depresión que todos tenemos cuando perdemos a un ser querido.
¿Cuáles son las lecciones que nos deja el Turbante Volador? Lo que decía el gran Yogui Berra, legendario catcher que ganó diez series mundiales con los Yanquis de Nueva York: “Esto no se termina hasta que se termina”, o sea que la vida sigue, y a nosotros nos toca seguir viviéndola de la mejor manera.
Aquí te he hablado, querido viejo, de amigos que comenzaron a caminar y correr después de su jubilación; de otros que se rehabilitaron después de un accidente vascular cerebral, de viejos y viejas maravillosos que bailan sentados, y de viejos que cuidan a los alumnos de las escuelas desde las seis de la mañana hasta las dos de la tarde: todos ellos son ejemplo de que la vejez ya no es lo que era, y que nuestra vejez personal podrá ser lo que queramos que sea.
Aquí, en México, es alentador ver caminando y trotando en jardines y pistas a muchos queridos viejos; yo los veo en el Bosque de Tlalpan, en Cuemanco, en las pistas de Chapultapec, en el circuito “El Sope”, y en varios lugares más; si tú eres uno de ellos, cuéntame tu historia para que todos la conozcan.
                                                                                                                                                                                                                Médico y escritor
                                                                                                                                                                                         Raalvare2009@hotmail.com
                                                                                                                                                                         http://www.bienydebuenas.com.mx
http://www.excelsior.com.mx/rafael-alvarez-cordero/2013/03/02/886907