CORRER CON PESAS

Si paseamos por un lugar frecuentado por corredores, seguramente observarnos diferentes técnicas, ritmos y modos de correr, dependiendo de la preparación física y la resistencia de cada uno.

También nos encontraremos con corredores que llevan pesas en las muñecas y en los tobillos, con la intención de hacer el ejercicio más exigente desde el punto de vista físico, una práctica que sin duda tiene tanto adeptos como detractores y sobre la que los especialistas no se ponen de acuerdo.

Es indudable que si utilizamos pesas, al aumentar el peso del cuerpo quemaremos más calorías al correr, pero también nos cansaremos antes, correremos más despacio de lo que podríamos hacerlo sin ellas.

Su mayor peligro es que pueden dar lugar, si nos las utilizamos correctamente, a algún tipo de lesión que nos impida hacer deporte durante un tiempo o nos obligue a abandonar la carrera.

Si llevamos pesas en los tobillos, es importante que nunca sobrepasen los tres o los cinco kilos de peso, pero si no somos corredores experimentados deberemos llevarlas lo más ligeras posibles, entre medio y un kilo. Es importante, durante la carrera con pesas tobilleras, apoyar la planta del pie en el suelo, comenzando por el talón y terminando por los dedos, ya que de no hacerlo así nos podemos provocar una lesión pisar mal con las pesas.

Debemos informarnos bien de cuánto tiempo podemos correr con las pesas, el peso que deben tener para adecuarse a nuestro nivel de entrenamiento, la distancia que podemos correr y la superficie sobre la que podemos hacerlo, ya que de no tomar estas precauciones podemos estar sobrecargando la musculatura y a la larga provocarnos lesiones.

Es importante que tanto las pesas de los tobillos como las de las muñecas estén bien fijas, pero no tan fuertes que nos corten la circulación para evitar que nos desequilibren y nos produzcan rozaduras.

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