Errores comunes en la preparación de carreras largas


Errores comunes en la preparación de carreras largas Las carreras largas son claves en todo programa de running de resistencia. Le enseña al cuerpo cómo pasar mucho tiempo sobre sus pies, cómo utilizar grasa como principal combustible y es un gran ensayo para el gran día. El secreto está en perfeccionar esos fondos y mantenerlos simples, para ello te contamos qué errores no cometer. 1. Correr muy lejos muy rápido Una vez que te has comprometido a correr una media o una maratón entera, es tiempo de entrenar. El entusiasmo inicial pueden llevar a los corredores a arriesgarse a largas corridas antes que sus cuerpos estén preparados para ellas. Lo mejor es seguir un plan que empiece al nivel de tu estado físico actual y de los kilómetros que solés correr. Por ejemplo, si tu carrera más larga es de 7 km, deberías armar un plan que comience no pase de los 8 km hasta que alcances un mejor nivel. Aunque no suene tan excitante lo importante es llegar al día del gran desafío saludable, fresco y listo para dejar todo. 2. Correr demasiado rápido Es importante variar tus niveles de esfuerzo al entrenar para lograr un crecimiento progresivo. En otras palabras, correr a un ritmo fácil y conversacional. Si podés hablar mientras hacés el fondo, estás haciendo el esfuerzo justo. No busques mantener un ritmo o tiempo determinado si eso hace que te sobreexijas. 3. Consumir demasiada azúcar El cuerpo sólo acepta hasta una dosis de azúcar, y si te excedes de la misma, sentirás nauseas o malestar estomacal. La idea no es reponer durante la carrera toda la energía que vas perdiendo, sino solo una parte. Mantené una idea simple: consumí entre 30 a 60 gramos de carbohidratos por hora en carreras largas de más de 60 minutos y estarás cubierto. Andá probando productos (bebidas, geles, barras) en los entrenamientos para encontrar cuál te sienta mejor. No mezcles geles con bebidas pues tendrás demasiada concentración de azúcar y el cuerpo no podrá absorverlo. 4. Correr por ritmo más que por sensación El ritmo deber ser sólo el resultado, no el objetivo. Cuando corrés por sensación (al nivel del esfuerzo) y lo mantenés de manera que podés conversar, siempre estarás en la zona correcta. Son muchos los factores que afectan la performance y pueden hacerte pasar de un ejercicio placentero a otro que no lo es. Días calurosos, falta de sueño, stress, fatiga por entrenar son influyentes. Si mantenés un paso ameno lograrás cubrir la distancia y te repondrás más fácilmente que si te exiges a un ritmo específico o a un tiempo al que todavía no estás preparado para lograr. Escuchá a tu cuerpo y mantené la zona de confort al intentar cubrir largas distancias.

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