Remedios caseros para corredores


Remedios caseros para corredores Son los de toda la vida, los que nos daba nuestra madre, los conocidos "remedios de la abuela"…y hasta parecen funcionar mejor y con menos efectos secundarios. 1. ACEITE DE OLIVA: en aquellos días en los que la temperatura desciende bruscamente, una pequeña capa de aceite aplicada sobre nuestros brazos, piernas y rostro servirá de protección ante el cortante frío del invierno. 2. SAL Y VINAGRE: Como se forman por fricción, quemadura o roce, la forma de evitar la formación de ampollas es buscar un calzado adecuado, no competir con zapatillas nuevas o calcetines muy finos, y cambiar éstos a diario. Pero también es útil el baño de pies con sales cicatrizantes (sal y vinagre, sales de caléndula o sales de hipérico). Igualmente se suele indicar el uso de etanol y luego vaselina en las zonas más propensas, antes de salir a correr. 3. ZANAHORIAS Y CEBOLLAS: Otro remedio popular de asombrosa eficacia en la aplicación sobre las ampollas. Se usan hervidas y aplastadas a modo de una pasta, pues ayudan a curar y evitar la infección una vez que se formó la ampolla y la pinchamos. Muchos atletas refieren una gran mejoría si el emplaste es de cebolla asada sobre las ampollas cuando éstas se han infectado. 4. ALCOHOL O ALCOHOL DE ROMERO: Frotar las piernas con este producto tras el entrenamiento puede aportar inmensos beneficios de relajación; nuestros músculos irán tranquilizándose paulatinamente de la forma más agradable. 5. EUCALIPTO: La milenaria técnica de los vahos de eucalipto, que despejan las vías respiratorias y favorecen la expulsión de "cuerpos extraños". 6. AGUA TÓNICA: Si has tenido algún calambre en las piernas, bébete una botella de tónica. La quinina (uno de sus componentes), introducida en un principio como remedio contra la malaria, tiene la capacidad de reducir la frecuencia e intensidad de los incómodos calambres. Fuente: El mundo de los corredores