Correr por la mañana: sus beneficios

Si bien cada uno ejercita de la forma y con la asiduidad que puede, hay muchos que prefieren hacerlo por las mañanas, antes de ir al trabajo, y tienen sus buenas razones.

Por las mañanas, bien temprano, es el momento del día de mayor tranquilidad, por lo que no sólo puede ser un buen momento para salir a trotar y oxigenarse, sino también para estar en un momento de tranquilidad, con uno mismo. Nada más apropiada que las primer
as horas para reconectar con la naturaleza y con nosotros mismos.

Ejercitar por las mañanas ayuda además a despertar nuestro cerebro, clarificar nuestra mente y puede ayudar a organizar más eficazmente nuestro día de actividad. También, si estás llevando un plan de entrenamiento regular, hacerlo por la mañana, te va a permitir cumplirlo regularmente: al finalizar el día, siempre surjen imprevistos por el cuál cancelar la sesión.

Pero además de “encender” nuestra mente, el ejercicio temprano pone en funcionamiento todo nuestro sistema, además de la musculatura, todo el organismo y sus sistemas, incluido el digestivo, por lo que puede ser una buena forma de poner también en movimiento los intestinos, y evitar el estreñimiento (en especial, si se es proclive a padecerlo).

Sólo recuerda hacer un buen y completo desayuno, para tener toda la energía necesaria. Además, esto favorecerá tu metabolismo, con lo cual quemarás aún más calorías. ¡Buen inicio de semana!

De: Vitadelia para El mundo de los corredores