Dolores articulares del corredor

Es común escuchar entre los corredores, expresiones como: “me duele la rodilla”, “tengo un dolorcito en la cadera”, “debo haber pisado mal”. Es lógico: al correr, las articulac iones soportan el peso del cuerpo; las rodillas, caderas y tobillos son los más afectadas.

Una carrera normal puede provocar inflamación leve habitualmente y ante los esfuerzos intensos se puede hasta destruir el cartílago. Para evitar este desgaste articular, es importante realizar estiramientos, cuidar la hidratación y si la edad o la genética te hacen propenso a las lesiones, puedes prevenir y facilitar la recuperación con productos que tengan "Glucosamina".

Es una sustancia natural que aparece en las articulaciones y se encarga de estimular la generación del cartílago y de suministrar azufre a las articulaciones, con un efecto antiinflamatorio leve. Con el envejecimiento y la realización de esfuerzos intensos, el cuerpo deja de producir glucosamina, el cartílago se deteriora y pierde la función de amortiguación natural, lo que se traduce en dolor y degeneración articular.

Se toma en forma de sulfato de glucosamina. Y si existe una lesión articular, se debe tomar durante un tiempo porque sus efectos son retardados pero seguros, al ser un producto intrínseco al cuerpo y no un medicamento. No tiene contraindicaciones como los antiinflamatorios.

(La informacion contenida en ésta página no debe reemplazar las recomendaciones e indicaciones proporcionadas por su médico.)
Fuente: El mundo de los corredores