El mejor consejo: no creas en fórmulas mágica

Estar enérgicamente equilibrados nos asegura mejorar el rendimiento, recuperarnos después del esfuerzo, reducir la inflamación, estimular la regeneración y reconstrucción de los tejidos musculares, y prevenir (y curar) las lesiones. Pero para asegurar ello, no hay pociones mágicas y debemos cuidar lo que comemos y los suplementos que tomamos.
En algunos gyms y tiendas se vende una gran variedad de estas ofertas y es muy difícil saber cuál es auténtica. La publicidad a veces es engañosa y las bases científicas son escasas, por eso podemos caer en fraudes y para no, debemos exigir información fiable antes de comprar. No hay que ser muy lúcido para desconfiar de las fórmulas que prometen tener un abdomen de atleta con muy poco entrenamiento, o de los batidos que te adelgazan sin esfuerzo (con la foto incluida del “penoso” antes y el “increíble” después). Es muy cierto que el mundo de la bioquímica y fisiología deportiva ha avanzado muchísimo, y para diferenciar lo real de lo falso, nada mejor que asegurar informarte a fondo: es la única llave para evitar equivocarse. Solamente debemos confiar en nuestro médico depórtologo, que es un profesional en la materia, y que nos asegurará no hacernos daño ni gastar grandes fortunas de dinero innecesariamente. Fuente: El mundo de los corredores

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