Correr en terrenos rocosos, Un reto

El tiempo de ocio y el buen clima que se presentan en el verano otorgan la oportunidad perfecta para poner a prueba el entrenamiento de todo el año en pistas y recorridos más osados y trabajosos. Algunas recomendaciones para correr en terrenos escarpados, una aventura en vacaciones.
Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de correr en zonas escarpadas o rocosas es contar con el equipo apropiado: además de zapatillas con suelas de goma y refuerzos que sostengan bien el pie, es una buena idea contar con guantes, para que, en caso de que haya alguna subida o suelo menos firme, esté la posibilidad de apoyarse con firmeza sobre el terreno escarpado sin correr el riesgo de raspar o herir la piel. Al avanzar, la clave está en el equilibrio y la firmeza. El secreto es apoyar bien los pies, asegurar cada paso y balancear el peso con el movimiento de los brazos. Esto ayuda a prevenir resbalones, torceduras de tobillo y otras lesiones evitables. Los expertos recomiendan andar con un ritmo más lento en aquellas zonas donde la dificultad sea mayor y recuperar agilidad en sectores más firmes, en especial si es un terreno desconocido para el corredor. Es importante recordar que parte del reto en el Running, más allá de la velocidad, es completar los recorridos y, ante todo, disfrutar.