Impacto de la superficie sobre el desempeño del corredor

La superficie sobre la que practicamos running es muy importante, porque de su dureza depende el impacto que cada pisada tiene sobre nuestras articulaciones. Correr es siempre bienvenido y saludable, ¿pero estás al tanto del impacto que la superficie sobre la que lo hacés puede tener en tu desempeño?

El asfalto es una superficie muy dura y difícil, porque el impacto en las rodillas tiende a ser más agresivo que cuando se corre en superficies blandas como el césped o tierra y existe un mayor riesgo de sufrir lesiones.
Afortunadamente,  no es el único factos que influye, y por eso hay formas de contrarrestar el daño. Elegir un calzado adecuado, alimentarnos correctamente y mantener un peso adecuado pueden disminuir el peligro a lesionarnos.
En lo que a superficie refiere, una buena idea es alternar entrenamientos sobre césped o arena seca, ya que el terreno más blando minimiza el rebote y amortigua mejor cada zancada. Hacerlo descalzos también puede ser beneficioso, ya que permite al pie apoyarse mejor y esto mejora la postura del corredor.
Si se tiene la posibilidad, correr en las montañas o en terreno montañoso permite a los músculos de las piernas trabajar más por las pendientes, al tiempo que permite respirar un aire mucho más puro que el aire de las zonas urbanas.
La arena es otra posibilidad que, a su vez, presenta variantes, ya que no es lo mismo la arena húmeda y dura de la orilla que la seca y blanda que está más lejos del ojo de agua. Sobre la primera variante hay más riesgos de padecer lesiones, por lo que los expertos aconsejan realizar carreras cortas para mejorar la capacidad de los tobillos y articulaciones. Luego, lo mejor es retirarse a la arena blanda sobre la cual, por ser más irregular,  es mejor caminar en lugar de correr para tonificar nuestros tobillos y pantorrillas sin sufrir lesiones como consecuencia del sobre esfuerzo adicional que la velocidad supone.

Si el asfalto es la única opción disponible, lo que los expertos recomiendan es la utilización de zapatillas diseñados específicamente para superficies duras.