Auto-masajes, aprender a leer los músculos

Los masajes son una buena forma de ayudar a los músculos a recuperarse, pero cuando los practicamos en nosotros mismos, es necesario prestar atención a algunos detalles para no dañar los músculos o ejercer una presión que pueda lastimar y provocar efectos no deseados.

Realizar un masaje parejo: más no siempre es mejor, y trabajar un mismo área por más de diez o quince minutos puede provocar fatiga en un músculo de manera localizada. En lugar de eso, se recomienda realizar un amasado parejo por todo el cuerpo, y abarcar áreas de músculos en lugar de uno en particular.
No intentar eliminar un dolor en una sola sesión: es un error común intentar masajear una zona que está inflamada o lesionada con tal de eliminar el dolor generado por el ejercicio. El reposo es la mejor receta para dejar que el músculo descanse y comience su proceso de recuperación, y los masajes son un complemento que se puede utilizar una vez que baje la inflamación.
Regular la presión: los músculos son órganos particularmente sensibles del cuerpo, que responden a la presión, el calor y la velocidad rápidamente. La carga impuesta a través de los masajes puede ser fuerte si es necesario, pero la presión se debe aplicar paulatinamente, aumentándola a medida que mejora la irrigación sanguínea en la zona y el músculo logra relajarse; de lo contrario, se producen contracciones, fatiga y otros efectos indeseables.
Sentir el trabajo con las manos: las manos son el instrumento a través del cual detectamos la relajación y contracción de los músculos. Si se utilizan herramientas como pelotas, rodillos o cintas en el masaje, es importante ir tanteando la zona con las manos para verificar que la presión y la velocidad utilizadas son adecuadas.
Conocer los límites: los masajistas, quinesiólogos y terapeutas pasan años estudiando para aprender técnicas de masaje correctas – aunque el auto-masaje es una buena forma de ayudar a los músculos a relajarse y recuperarse después de una competencia, pretender los mismos resultados es demasiado. Si resultan insuficientes, es necesario recurrir a un profesional que recomiende e implemente la técnica adecuada sobre nuestros músculos.
Lo importante a la hora de hacernos masajes a nosotros mismos es aprender a leer las señales del cuerpo, la respuesta de los músculos ante los estímulos, y saber que, si resultan insuficientes o si hay algún dolor localizado durante un período largo de tiempo, lo mejor es recurrir a un profesional que asesore y recomiende el mejor tratamiento.