Disciplinas combinadas para un máximo rendimiento

Los deportes se complementan entre sí, y en el entrenamiento de running, la multidisciplina puede ayudar a mejorar el rendimiento y la velocidad. Una buena combinación de disciplinas puede, además, prevenir lesiones y contribuir al reposo activo, que es aquel que se realiza aún en movimiento.

La natación, el yoga, el pilates y el ciclismo son algunas de las disciplinas que, combinadas con el running, pueden maximizar la efectividad del entrenamiento y aportar variedad.
Moverse en el agua es una buena forma de hacer rehabilitación de lesiones sin dejar de entrenar, ya que los movimientos son más controlados y pueden ser más suaves, siempre respetando los tiempos de recuperación y el reposo previo necesario.
Los ejercicios de fuerza localizados en el gimnasio, aquellos que se realizan con pesas y máquinas de musculación, pueden ayudar a reducir el impacto del running sobre las articulaciones sin obviar el trabajo físico.
La incorporación de estas técnicas debe ser gradual, ya que el esfuerzo específico sobre algunas zonas del cuerpo puede ser perjudicial si se realiza con mucha exigencia desde la primera vez. Es importante no reemplazar el tiempo de reposo pasivo por estas actividades, ya que la recuperación nunca está completa sin descanso.