Conoce como podes mejorar con el Chi Running?

Es una técnica (impulsada por Danny Dreyer, experimentado entrenador de corredores con 30 años de experiencia) que está basada en el Tai Chi, el Yoga y el Pilates, y con la cual se conseguiría aumentar la velocidad, reducir el esfuerzo, e incluso cuidar más el cuerpo de las lesiones también.
El punto central del Chi Running es que se corra sin que requiera de un esfuerzo desmedido, sino natural y libre. Los principios en los que se fundamenta son sencillos, y se orientan a que el cuerpo pueda correr de una forma relajada, y que su movimiento sea liviano, casi impelido por la misma fuerza de gravedad.

Una primera regla del Chi Running es la postura: esencial es que el cuerpo esté bien alineado, las caderas en sintonía con los tobillos, los hombros con las caderas, y el cuello erguido, pero libre de tensiones y en una misma línea con el mentón. La idea es que el cuerpo “fluya” a medida que se da cada paso.


Seguramente, para poder mantener una postura alineada mientras se corre, los músculos abdominales inmediatamente posteriores al ombligo tendrán que estar bien firmes (ser conscientes de ellos y de su estado) para permitir que la pelvis se balancee suavemente al ritmo de cada paso.


 Otro punto importante es el pie: que no sean ni los dedos ni el talón los que primero se apoyen en la tierra, sino la parte media de la planta del pie, De este modo, la distribución del peso en el medio del pie será más natural y el impacto sobre las articulaciones será mucho menor. El Correr Chi apunta a hacer al acto de correr una especie de meditación en movimiento (como el Tai Chi), y a involucrar también la concentración, la mente y la calma en la actividad.