Cómo evitar zancadas lentas que reducen la velocidad

La técnica es algo que se entrena y, para evitar que la zancada sea un palo en la rueda para avanzar en los objetivos, te damos algunos consejos para optimizarla.

Una zancada lenta, con mucho tiempo de apoyo en el pie, perjudica no sólo porque disminuye la velocidad y los tiempos, sino también porque de esta manera se genera un gasto de energía extra en el corredor, y el rendimiento general de la carrera disminuye.


Tratá de ir a 180 apoyos por minuto, es decir sea 60 pasos cada 20 segundos.
De vez en cuando mirá el cronómetro y ajustá el paso. Al final, vas a conseguir que sea un gesto natural y la zancada será mucho más eficaz.