Correr en subidas para mejorar la resistencia

Incorporar subidas a la carrera es una buena manera de aumentar la exigencia, tonificar los músculos de las piernas, fortalecer las articulaciones de los tobillos y mejorar la resistencia y el estado general del cuerpo.

Al encarar este tipo de ejercicio, es importante recordar que la inclinación implica que el cuerpo debe hacer un esfuerzo extra para avanzar, y que el peso se carga de manera distinta que en la carrera llana. Inclinar el tren superior hacia adelante, en un ángulo de aproximadamente 45 grados, ayuda a no generar una sobrecarga en la zona lumbar y evitar lesiones, molestias y calambres durante la carrera.
En las subidas, no se busca trabajar la velocidad sino el fortalecimiento de músculos, por lo que intentar ir rápido no es una buena idea.
  
Mantener el ritmo cardíaco y una cadencia constante es la mejor manera de asegurarse un trabajo completo, ya que la dificultad está dada por la inclinación. La frecuencia de la respiración es otro indicio al que hay que prestar atención ya que, igual que en el entrenamiento regular, el corredor debe ser capaz de hablar mientras realiza el ejercicio