Optimizando la quema de calorías en el ejercicio

Quemar calorías es importante para los corredores, porque mantener un peso estable y balanceado permite lograr una mayor velocidad y desarrollar las capacidades esenciales del corredor. Algunos consejos para asegurar un gasto calórico importante en cada entrenamiento.

Para perder calorías hay que entrenar de manera regular, pero no todos los tipos de actividad son iguales: algunos ayudan a quemar más calorías que otros, o hacer un tipo en especial de un modo distinto puede ser más eficaz que otro. Te traemos tres ejemplos: 
1. Aumentar la intensidad.
Mantener siempre el mismo ritmo en todas tus corridas no hará que quemes tantas calorías, porque el cuerpo se acostumbra al ritmo y no avanza. Para quemar más durante y después del ejercicio, es necesario empujar los límites y correr más rápido.
Probar cambios de velocidad de 6 x 1 minuto en salidas de 5k, alternando con un trote suave de 2 minutos para recuperar entre medio de cada esfuerzo.
Incorporar ejercicios con pesas también es una opción para generar una mayor tonicidad muscular, pero debe hacerse con mucho cuidado en cada pisada para no generar lesiones. Es recomendable, en el uso de pesas, empezar a un ritmo lento y aumentar de manera muy progresiva, de una semana a la otra. Esto contribuye a mejorar la fuerza, velocidad y resistencia.
 2. Aumentar la duración de los ejercicios.
Un fondo por semana ayuda a quemar más calorías, porque correr por mucho tiempo genera muchos cambios en el organismo: el cuerpo pasa de utilizar la glucosa de la sangre como fuente de energía, a quemar las reservas de lípidos. Los músculos se contraen de manera diferente, y también se altera el modo en que las piernas atraviesan el acto de correr. Correr cuando estás cansado aumenta la economía de tu cuerpo y ayuda a quemar más calorías cuando termina la carrera.
 3. Correr con mayor frecuencia.
Las calorías que se queman luego del ejercicio son muchas y, si bien correr más puede conllevar sacrificios, un día extra por semana aumenta dramáticamente el consumo de calorías y contribuye a llegar al peso ideal más rápidamente.
Aumentar tus rutinas de a un 10% por día, hasta encontrar un kilometraje que resulte cómodo y probable, y conservar esa distancia como referencia. Es conveniente mantener una distancia fija entre 2 y 3 semanas para permitir que el cuerpo se adapte al esfuerzo, y recién entonces se puede pensar en aumentar aún más, siempre de esta manera progresiva.
 Estas tres modalidades combinadas, contribuyen a generar una quema de calorías óptima y sostener un peso ideal para el mejor rendimiento posible.