Si tu ser querido se frustra, haz una pausa. Regla de oro: 5 minutos de calma. Sal de la habitación, respira, bebe agua. Vuelve con energía renovada, no por obligación. Cuidarte es cuidar dos veces. Manejar el estrés es clave para hacer más llevadero el proceso.
Comentarios
Publicar un comentario