Lo primero no te espantes, respira profundo y nunca grites. No intentes levantarle antes de realizar una evaluación básica. Piensa que al incorporar a una persona tras una caída, el propio peso y la gravedad puede fracturar un hueso debilitado o lesionado. Si tienes la más ligera duda, déjale en el suelo y llama a los servicios de emergencia para que vengan a ayudar.
Si no hay lesiones, siéntale y mantén ahí 3 minutos antes de incorpórarle.
Recuerda, nunca pierdas la calma.
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